El reencuentro entre Hirving Lozano y los seguidores del PSV resultó aún más mágico de lo esperado. Incluso antes de que entrara en el terreno de juego, hizo que el público se sentara en los banquillos. Su reaparición oficial se convirtió en un auténtico momento de piel de gallina.
En el minuto 56 y ganando 3-0 al NEC, 'Chucky' volvió a las filas del estadio Philips por primera vez en cuatro años. El centrocampista fue vendido al SSC Nápoles en 2019, tras 79 partidos y 40 goles. En el día límite de transferencias, se unió al PSV por segunda vez. Debido al período internacional, hubo que esperar un poco para ver sus primeros minutos, pero eso ciertamente no le quitó la magia. El estadio Philips cantó a viva voz las alabanzas del regateador durante minutos y él se lo devolvió: tras una jugada magistral, consiguió un penalti para su equipo.